Nata de almendras

Pasta con nata de almendras y pimienta.

Durante este tiempo he optado por renunciar a la salsa carbonara, el principal motivo es el consumo de un brick de nata existiendo sustitutos como el tomate rallado, el pesto seco (secar albahaca al sol, triturar y mezcar con piñones) con aceite de oliva o verduras trituradas.
Pero he de reconocer que la echo de menos, antes de la vida sin plástico la cocinaba muchísimo.

¿Cómo surgió la idea?

En un showcooking prepararon un helado natural de fruta cuya base es esta nata de almendras, así que he estado investigando sus propiedades, las almendras son:

  • Ricas en proteínas.
  • Energía de la mejor calidad.
  • Grasas saludables.
  • Calcio y otros minerales en abundancia.
  • Vitamina E antioxidante.
  • Buena para las embarazadas (si es tu caso).
  • Alternativa a los lácteos.
  • Vigorizante para deportistas.

Sienta mucho mejor que la nata convencional al no tener lactosa y es una buena aliada en muchos platos, ya que sacia bastante y le da ese aspecto blanco que aportan los quesos.
Si tienes antojo y no te apetece bajar al supermercado puedes ponerte manos a la obra, tener almendras en tu despensa te sacará de muchos apuros y evitará antojos en casos de gula.

Pelar almendras.

No hace falta comprar almendras peladas, conseguirlo es muy fácil:
Poner en remojo una taza de estas, en agua hirviendo (yo la caliento con un hervidor) a las dos horas comienza a pelar una por una, verás que la cáscara sale sola. También puedes ayudarte frotando unas contra otras.

Cómo pelar almendras.

Si las has comprado peladas ponerlas en remojo hará que se ablanden.

La mezcla:

  • Una taza de almendras. Compradas a granel mucho mejor. Después poner en remojo.
  • Una taza de agua fría.
  • Media taza de aceite de girasol.
  • Sal (al gusto).
  • Ajo en polvo a granel (opcional).

Poner en una batidora de alta potencia (thermomix) las almendras y triturar a máxima velocidad, incorporar el resto de los ingredientes y abrir la batidora de vez en cuando para que con la ayuda de una espátula bajar lo que queda en las paredes. Si el resultado es demasiado espeso se puede incorporar agua poco a poco, probando hasta que esté a tu gusto. Te aconsejo hacerlo tomando como referencia media taza para controlar la cantidad.

Lo importante es dejar una textura suave, sin apelmazar, como una peanut butter.

¡Y listo!

Puedes añadir ajo en polvo, sal o pimienta. Y si te apetece hacer como condimento césar incluir un poco de anchoa.
Esta salsa es ideal para platos de pasta o ensaladas.

¡A disfrutar!

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