Repelente para mosquitos.

Una noche de verano. La cabeza en la almohada, la mente inquieta, la ventana abierta, el ruido de la calle, una conversación, un grito a las dos, el camión de la basura, un ronquido de tu pareja, o de tu vecina… ¡Y me levanto a las seis!. Tu malestar crece. El termómetro a 25º, las sábanas arrugadas… Te duermes. Al fin, después de dar vueltas. Y a las 5 “szszszszszsz”. Hagg, el zumbido un mosquito. Te despierta. Te ha tocado y tienes el cuerpo con cuatro picaduras. La rabia se apodera de tí, cada vez pica más… “Mañana compro un antimosquitos de enchufe”.

Dentro de todas las gamas de antimosquitos del mercado encontramos: difusor eléctrico, ultrasonidos, repelentes o insecticidas.

Ya que aquí estamos para encontrar soluciones naturales y lo más respetuosas con el medio ambiente hoy te traigo dos repelentes caseros de mosquitos o tábanos. De todos los mosquitos de la tierra unos 100 pican al ser humano y tienen una función importante en la descomposición del suelo o como alimento de aves, arañas y reptiles. 

El mosquito necesita la sangre humana para reproducir larvas en el agua. 

Para que no te piquen los mosquitos: 

Aunque esta receta se hace con ingredientes comparados en envases de plástico, ya sea el alcohol o el aceite, nos ayuda a evitar aerosoles y químicos tóxicos. Además podemos aprovechar la fórmula para hacer ambientadores.

  • 1 Tarro reutilizado como recipiente
  • 100ml Alcohol
  • 20 ml Aceite de bebé Johnson. O la opción aceite de reen. También sirve aceite de argán que se consigue en vidrio.
  • 15 gr Clavo (si es a granel mejor)
  • Opcional. Unas gotas de aceite esencial de lavanda. O árbol de té.

Macerar 4 días a oscuras en un tarro de cristal reutilizado. Esta combinación la puedes llevar en un tarro y aplicar por el cuerpo, pero sin que te de el sol, ya que puede dejar marca. Con esta receta no pican los mosquitos, pero no funciona con tábanos.

Así que pasamos al plan B. 

Evitar que entren en la habitación:

El truco está en poner unas gotas de aceite citronella, que no es limón. La citronella es un insecticida natural, se compra en tarro, cuesta unos 6€. Y como todos los aceites esenciales yo lo compro de procedencia Bio. Tan solo poner unas gotas en un pañuelo de tela, que podemos lavar o un algodón (aunque este método genera más residuos). Huele fuerte al principio, pero a medida que pasan las horas deja una esencia ligera y natural que incluso ambienta la estancia en verano.

Con este truco los mosquitos y tábanos se van de la habitación. Y como consecuencia no pican. Verás como cambian de habitación. 

Ya tienes aliado en casa para esas noches de verano. ¿Qué otros remedios naturales conoces?. Cuéntamelo en los comentarios.

Gracias por leer.
VIctoria.

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