Maquillaje sostenible.

Desde mis 18 años salgo a la calle maquillada. Todos los días excepto para ir a la piscina o al gimnasio. ¿Quién o qué me creó esta necesidad?.

Sigo a influencer de make up y me resulta motivador ver como trabajan la imagen que proyectan. Un arte. Habrá quien critique que salgas a la calle sin la cara lavada, que uses colores que no te favorecen, demasiado o demasiado poco. Que seas hombre y te guste maquillarte. Que un niño quiera pintar sus uñas para experimentar.
Es un medio de expresión y fácilmente alcanzable. Pintar tu rostro. Pero al igual que sucede con muchas rutinas diarias, estas generan impacto ambiental.

¿Cuánto tarda en desaparecer una funda de pintalabios?

Por mi parte me paso a la cosmética en envase de bambú o cartón. Los beneficios de usar cosmética Bio los podéis encontrar en el post que Beauty Changers dejó hace unas semanas en el blog.

  • Respeto por el medio ambiente.
  • Libre de tóxicos.
  • Slow Beauty.
  • Producción sostenible.
  • Cruelty free.

La verdad es que he comprado poco maquillaje a lo largo de mi vida. Siempre me regalan o me dan lo que sobra, y yo me apaño con ello. Hace años me importaba el precio, ahora opino que algo que aplico en mi rostro todos los días merece calidad aunque tenga menos cantidad. Y elijo acorde a mis principios, libre de plástico, natural, sin experimentar en animales.

¿Por qué no hacer mi propia cosmética?.

En primer lugar es que no soy especialista en cosmética casera. Creo que podría usar algo hecho en casa, tóxico, pero casero… y no por ser casero es más sano. Y lo segundo es que me gusta que existan marcas con valores sostenibles. Porque son las que trabajan por desarrollar productos seguros, bajo supervisión y estándares de calidad.

Mis primeras compras.

Esta semana he adquirido mis dos primeros productos casi sin residuo. La marca es Zao Cosmetics, una marca de maquillaje orgánico con envase de cristal y bambú. Casi zero waste, este es recargable, y la recarga es un 40% más económica. En Madrid se vende en peluquerías.

La base: Un tarro de cristal y bambú. Recargable. Es muy hidratante, se extiende fenomenal y deja un ligero brillo. Yo aplico con brocha. Me hicieron la prueba de dos tonos en la peluquería donde compré. Cubre bastante y dura hasta la noche. Mi color es 702.

El Rimmel alarga y aporta algo de volumen. En comparación a un waterproof no es tan intenso. Pero queda muy natural. Sin apelmazar. Color 080. Es de bambú, y dentro contiene un tubo de plástico para sustituir. El pincel se reutiliza.

Tras estas compras toca dosis minimalista, tirar maquillaje que no uso, botes gastados y productos caducados. No hay nada mejor para ordenar tu mente que vaciar tus cajones. ¿qué productos orgánicos recomiendas?

Feliz semana.
Victoria.

PD. Productos no patrocinados.