Tratar la ansiedad con Rhodiola.

¿Sufres ansiedad?. En este post cuento mi experiencia probando esta planta que ayuda a reducir los síntomas de ansiedad, mejora la memoria y los niveles de energía.

Esta semana cumplo un mes tomando Rhodiola Rosea. La conocí en Expo eco salud entre los remedios naturales para combatir estrés. A los pocos días un post sobre sus beneficios me llamó la atención.

¿Qué es Rhodiola Rosea?

Rhodiola se considera un adaptógeno potente. Los adaptógenos son sustancias naturales de plantas. Cuando se produce una situación de estrés, el consumo de adaptógenos genera un grado de adaptación general en tu organismo permitiendo manejar la situación estresante de manera más ingeniosa. Las investigaciones justifican el uso del tratamiento en áreas tales como el trastorno afectivo estacional, la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica.

En estudios con animales, extractos de Rhodiola, parecen mejorar el transporte de precursores de serotonina. La serotonina es un neurotransmisor químico cerebral ampliamente estudiado que está implicado en muchas funciones, cuando está equilibrada, imparte un sentido de alegría y tranquilidad mental.

Los síntomas.

“¿Y si la pruebo? Total, no es un antidepresivo. Y es una planta, no puede hacer daño.” Así que la encargué en mi herbolario. Mi bote es de cristal de marca “el granero”, de procedencia Bio, con un precio aceptable, porque había algunas rozando 35,0€. El primer día tras ingerir una pastilla al llegar a casa noté más entusiasmo de lo habitual. Mi lenguaje era positivo. Mi reacción activa. Días posteriores sentí la misma sensación. No sé si es placebo, o que inconscientemente tomé la decisión de tomarme la vida con humor, pero estaba más risueña.

En todo este mes probando me he sometido a mucha carga de trabajo, sumado a estudiar unas oposiciones.  Lo mismo influye que mi mente estaba ocupada en mi nueva misión, el examen. Mejor dicho, los exámenes, porque tras tres semanas de tratamiento pasé una semana entera de exámenes, madrugando bastante. En todo momento me enfrenté a ellos con tranquilidad. Tenía el pensamiento que si la vida me deparaba aprobar esos exámenes lo haría aunque no estuviese estresada.

Mi memoria ha mejorado. Dentro de mis posibilidades… y me concentro más en la tarea que ejecuto, aunque sea multitarea. Tras conocer los resultados horribles de mi examen decidí no venirme abajo. Me tomé a broma la situación. Celebrar que gracias a ella me he enfrentado a una nueva prueba. Volver a estudiar y conocer mis límites a los 30 años.

Hace una semana desperté con una ansiedad tremenda, supongo que el cansancio pasó factura. Y la semana fue cuesta abajo, pero rápidamente volví a la carga. Prefiero no tirar la toalla.

El resultado.

Así que tras probar durante un mes y medio el tratamiento puedo decir que me siento más activa mentalmente, puede que físicamente no tenga una energía a tope, sí que me siento con fuerzas de hacer actividades al aire libre. Ir en patín a todos sitios, madrugar más de lo habitual para aprovechar el día y encontrar la parte positiva de las cosas. Y aunque la ansiedad es un estado con el que convivo desde hace años, puedo controlarla. ¿Qué será de mí cuando termine el tratamiento? Lo contaré en una segunda parte.

 

Feliz semana.

Victoria.