Autobronceador Tan Organic

Esta semana pensaba hablar sobre la segunda parte de expo eco salud, bastante interesante. Pero aprovechando el post publicado la semana pasada sobre cosmética eco que hice para Beauty Changers, enlazo con este producto.

Autobronceador con aceites vegetales e ingredientes naturales marca Tan Organic.

Puede que para algunas personas el hecho de aplicar autobronceador sea un gasto innecesario, igual de absurdo que no aceptar tener una piel color blanco nuclear. Algo que me sorprendió mucho cuando vivía con mexicanos es que aplican crema corporal blanqueadora. Sí, blanqueadora de marca de Nivea. Producto que en España ni se vende.

A día de hoy me tomo a risa pensar en tanoréxia. Ver a una persona de color naranja, con rayos uva o con la piel curtida de la playa me genera envidia. Mi relación consciente con el sol comenzó a mis 13 años, cuando me “bronceé” en la terraza de mi casa en bikini y me puse roja como un cangrejo. Ese día sentí por primera vez el orgullo de ver mi piel con color. Así pasaron los años, tostándome en la piscina los veranos, a veces con aceite y aprovechando cada evento para tomar sol. Así que a mis 32 años mi dermatólogo me ha confirmado “has cubierto tu cupo de sol, esa mancha sale a los 50 años”. Y así me largué de la consulta, shockeada, para mi parte más superficial era una noticia horrible.

Así que, paseando por la feria exposalud encontré el stand de Bio Nature  y una chica encantadora me habló sobre este producto. Este es el resultado.

Lo primero fue hacer pedido a un herbolario de Madrid. No encontré página de venta.

Existen dos modelos de autobronceador:

  1. El transparente. Que aplicas sin saber lo que estás haciendo (mi caso). Pero te permite vestirte y la oxidación de la piel (lo que genera color) se realiza durante ocho horas.
  2. De color. Aplicando ves el color en tu piel, tarda más en absorber y es preferible no vestirse después.

Me decanté por el transparente, porque esperar es complicado con mi poco tiempo libre.

Primero hay que exfoliar todas las zonas donde quieras aplicar el producto. Para ello venden un guante exfoliante. Pero por no tener más cosas en mi baño yo he usado posos de café y aceite de coco. No es mala idea tener un guante de crin para este caso, ya que el aceite de coco deja una película en tu piel y esto puede hacer que el producto no absorba bien.

Después, una vez seca tu piel. Aplicas con la palma de la mano, desde los pies hasta el rostro. Pon lo justo para que no gotee al girar. Porque ese goteo al secar puede dejar marca. Yo me centro en zonas y voy subiendo dando masaje circular. Una vez seca la zona mejor no repetir, porque es como aplicar dos veces un rotulador, el color se multiplica.

En las axilas mejor depilarse un día antes. Las zonas donde hay más vello puede concentrarse el producto y quedar naranja. Especial cuidado con las cejas y la línea de inicio del cabello. Para que quede más natural no olvides tus orejas y la parte trasera de tu cuello.

Es resultado es un tono bronceado natural. Para conseguir más tono, a los dos días volví a aplicar producto, pero esta vez sin exfoliar.

La piel queda muy suave, aunque con el paso de los días tiende a secarse un poco. Para que dure el color hidratar, aplicar aceites tras la ducha. En una semana volveré a exfoliar bien mi cuerpo. Dejaré que mi piel se renueve, las zonas donde se concentra el sudor se vuelven blancas, ya que el producto lo expulsa el sudor. Por eso es importante no abusar del bronceado.

Este producto no ha sido promocionado. He decidido hablar de él ya que como consumidora de autobronceadores desde hace años cuando decidí ser zero waste eliminé de mi vida esta compra por contener envase de plástico.

Este viene en tarro de cristal y la tapa es de madera. Es cruelty free. Y cada botella permite unas 5/6 aplicaciones en todo tu cuerpo.

Feliz semana. Victoria.

Nota del producto: El autobronceador no sustituye un protector solar.