Un propósito diario.

No malgastes tu energía en aquello que no suma, que no aporta, que no genera satisfacción.

“Si no suma no es para mí”.

Las satisfacción al pensar “ha merecido la pena llegar hasta aquí”. Hace tiempo inspirada por un vídeo de Sergio Fernández, (este es uno de ellos, 15 hábitos para vivir con abundancia.) Quien he mencionado en algún post, argumenta “despierta todos los días con un propósito”.

Algo que haga levantarte de la cama y que forme parte de un objetivo más grande.

Este domingo no fue muy productivo en cuanto a mi vida Zero Waste. Aprovechando mi asado decidí hacer cebolla frita. Un indispensable en mis ensaladas que he dejado de comprar porque, está en bote de plástico y contiene aceite de palma.

Así que aprovechando mi horno encendido a 100º cocinando lentamente, bajé a la frutería de mi calle para comprar cebolla y pimientos para condimentar. Una vez en mi cocina, primero troceé mi cebolla, expandiéndola en la bandeja. Después el pimiento verde, dejándola a otro lado encima del papel de horno. Y lo mismo hice con el pimiento rojo. El resultado fue desastroso. La verdura quedó humedecida. después por ahorrar tiempo subí la temperatura a 180º. Todo quedó calcinado. Terminó en la basura…

Agoté mi energía.

Gastando tiempo en bajar al supermercado. En preparar las verduras y en estar pendiente una mañana entera. Puede que el error fuese querer hacer más de una cosa a la vez. Acto seguido decidí hacer la receta de las crackers caseras de ecoblog nonoa. Y me salió perfecta.

El truco estuvo en:

  • Dedicar tiempo exclusivo a una única tarea.
  • Hacerlo sin prisa.

Así que he abandonado la multitarea de mi vida.

No solo porque me bloquea bastante, si no porque no suma. Me quedo con esa sensación de haber hecho todo a medias. De no tener un objetivo diario. De terminar el día pensando que podría haber exprimido más.

Esos pensamientos generan culpa y estrés en mis rutinas. Así que, agenda en mano, todos los días hay un único propósito que me hace despertar con entusiasmo. Algo que me motiva, que no forma parte de la obligación de trabajar y que puede ayudar a mejorar mi espacio, mis relaciones personales, mi dieta, mi físico… Por supuesto si surge otra tarea, la pospongo para el día siguiente.

Aquí van algunos ejemplos de propósitos diarios únicos:

  • Ordenar un cajón y de paso realizar un ejercicio de minimalismo.
  • Quedar para tomar una caña con alguien que hace mucho que no ves y escuchar sus novedades.
  • Buscar una exposición que te motive y acercarte a verla.
  • Incorporar un ingrediente nuevo en tu dieta e ir a una tienda fuera de tu entorno a buscarlo, aunque lo tengas en tu barrio.
  • Encontrar el mejor servicio (seguro de coche, compañía de teléfono…) sin publicidad y olvidar el resto del año. No más de dos horas gestionando.
  • Innovar en tu cocina. Dulce o salado.
  • Ir a un restaurante y premiarte con tu plato favorito. (Este para los días de bajonazo).

Podría sacar un listado por día del año. Pero creo que cada uno tenemos nuestros propósitos personales. ¿Cuáles son los tuyos?

 

P.D: La foto es de una merienda que me invitaron el otro día. Con pastel casero de avena, leche dorada y té. La mayor inspiración que he tenido en mucho tiempo. He aprendido bastante sobre smoothies verdes que ya mencionaré.