Reaprovecha tus recursos.

El día que tomé la decisión que viviría con hábitos Zero Waste no me planteé asociarlo al minimalismo. Pensé que no generar residuos plásticos era suficiente. Sustituir mi cepillo de dientes por uno de bambú, la comida procesada, mis cuchillas de depilar… Pero al final una cosa lleva a la otra. Deshacerte de productos, dejar de ir a la compra por galletas, un día decides tirar la ropa que llevas sin ponerte un año y otro vaciar esa caja llena de recuerdos que ya no aportan nada.

Pensar que, si en algún momento cumplió su función, puede que ahora sea otra. Al contrario del método Marie Kondo que aboga por agradecer la función que cumplió en su momento y deshacerte de ello. Vivir cero residuo requiere no generar más basura, reaprovechando lo que tenemos a nuestro alcance.

Esta semana propongo algunos tips que he incorporado en mi rutina para sacar máximo partido a lo que tengo en casa.

El agua. ¿Has hecho un recuento de la cantidad de litros que se gastan mientras la caldera calienta el agua de la ducha?. Mi solución, la encontré en instagram, poner una jarra en el baño para aprovechar ese agua. La utilizo para regar plantas o aclarar platos sucios.

Cerrar tareas cotidianas al instante. No procastinar.  Está de moda parece ser… El tiempo que invierto en limpiar, ordenar… se lo resto a mi ocio o tiempo de descanso. La solución, tener menos. Vaciar armarios y cajones. Simplificar su interior. Tener menos superficies con objetos que limpiar ayuda a mantener todo ordenado. ¿Has probado los beneficios de agrupar todos los objetos en una misma zona.? Por ejemplo, los bolis. Limpiar la ducha antes de entrar en ella al menos una vez por semana, sin caer en la multitarea, puede generar ansiedad.

Evito las cajas para almacenar o guardar. Ayudan a acumular. Esta idea deriva de mantener cajones limpios… todo aquello que no queremos en un cajón, al final termina en una caja. Mi experiencia es que esas cajas han ido ocupando espacio. Algunas me han hecho perder tiempo al tener que empapelarlas para que queden bonitas. Mi consejo, elije una única caja de recuerdos. El resto si no forma parte de un cajón, puede que no sea tan necesario. Este punto está mas enfocado a una vida minimalista, pero va muy ligado al siguiente, tras la limpieza.

Caja de herramientas. Cansada de tener en casa una nevera portátil de color fosforito, la utilicé como caja de herramientas. Hay piezas que a largo plazo son de lo más útil, por ejemplo las anillas de los llaveros.

Reutilizar viejos botes de cristal. Cómodo, rápido y eco. Todas las mañanas vierto mi avena a granel para hacer granola o tortitas, tenerla en un tarro de cristal facilita verter dentro del cuenco. Además tengo mayor control a la hora de ir a comprar por gramos.

Reutilizar velas. Las velas pueden ser un objeto de primera necesidad para algunos. En mi caso, son vitales. Guardo los restos grandes para formar una única vela en un tarro de cristal.

Tener tu huerto en casa. No está de más hacerse con una planta de perejil, cilantro, tomillo… para las comidas. No solo es útil, cocinas con especias recién cortadas y también adorna tu cocina.

Reutilizar viejas toallas como algodones desmaquillantes. Paso uno, limpiar con aceite de coco el maquillaje. Paso dos, quitar los restos con una toalla. Paso tres, lavar con jabón el rostro. Los restos de maquillaje pueden lavarse en la lavadora.

Transforma tu ropa. Para este paso hacen falta tener maña o un conocido que sepa coser. He reutilizado varias prendas que estaban sin uso en mi armario gracias a un corte de largo, abrir el cuello, un vestido que es ahora es camiseta… Sustituyéndolo por prendas más útiles o estéticas. Sorprende la cantidad de veces que le damos uso tras el cambio.

¿Y tú? ¿Qué recursos tienes para reutilizar?