Neceser de viaje. Eco.

You think you have to want
More than you need
Until you have it all you won’t be free.

Esta semana he vuelto de mis vacaciones. Comenzar un lunes trabajando, irte a casa y saber que el martes vuelas a Londres, ¡mola!. Desconexión de Madrid. De tu entorno. Tu idioma. Tus cosas… ¿Qué elegir en tu maleta de mano?.

Esta semana el neceser zero waste, minimal y ecológico se convierte en post. Cero residuo. Cosmética ecológica. Y evitamos los líquidos en la puerta de embarque.

¿Qué llevar en tu neceser de viaje?.

Siempre he pensado que tenía el neceser hecho. Pero todos los viajes necesito una media de 30 minutos para llevar cosas. Por suerte mi cambio hacia el minimalismo ha hecho evitar bastante compras y ahorrar tiempo. Dejar de pensar en que tengo que llevar lo nuevo, o necesito comprar un frasco de viaje. Primero comencé con la pasta de dientes. Hasta que me haga con una sólida que me guste su sabor y gaste todos mis botes de pasta dentífrica en bote plástico he decidido hacer la mía propia. Comparto mi fórmula. Personalmente la utilizo en momentos puntuales.

Receta pasta dental casera:

  • Media cucharada de bicarbonato.
  • Dos cucharadas de aceite de coco (ayuda a combatir las bacterias).
  • Aceite esencial de menta (8 gotas) para aportar olor.
  • Cúrcuma ecológica. (Además de un antiinflamatorio junto con el aceite de coco es blanqueante). 

Reutilicé un bote tarro de cristal pequeño de mermelada para llevarlo en mi neceser. La cúrcuma tiñe bastante, por lo que nuestro cepillo y lavabo quedará amarillo. Un consejo, la cúrcuma mejor en polvo, utilizar de raíz caduca la pasta dental.

  • Mi cepillo de dientes de bambú con su funda. La mía es de la marca natur brush.
  • Una pastilla de jabón para el pelo y cuerpo, otra como desmaquillante. Yo he cortado mis pastillas de jabón y las he metido en un bote de lush.
  • Desodorante pierda de sal.
  • BB cream, lápiz de ojos y colorete. (Ya investigaré maquillaje eco cuando termine todos mis productos.)
  • Una crema de cara. La mía es de la marca weleda.
  • Perfume. Mi favorito es recargable de Tierre Mugler. Alien.
  • Un mini bote cargado con desenredante líquido para el pelo. Aún me queda de mis viejos productos.
  • Bigudies. Para ondular el pelo.

Lo básico está cubierto. Puede que necesitemos más maquillaje, un jabón especial. Eso es un asunto personal.

Respecto a las compras en los viajes… por mi parte es algo que no me preocupa. Antes de irme a Londres compré dos camisetas térmicas, las cuales formarán parte de mi armario cápsula. Puede que como pijama… al buscar prendas que ocupen poco espacio.  Una parte de mí deseaba estrenar abrigo y mochila. Mi parte minimalista me dijo, “Basta. Gasta en experiencias.” Y finalmente gasté en Guiness.

Me enamoré de Londres, podría hacer vida en la ciudad perfectamente. He sentido que estaba en zonas de Madrid por momentos, pero a lo grande, mucho estrés, algo a lo que estoy acostumbrada. Sin embargo la comida fue un caos… Todo lo asequible era take away. La ciudad del envase… Tan solo compré una manzana por la calle. La culpa por comer en envase me hacía no disfrutar. Aunque el hambre de sushi y los treinta mil pasos diarios me podían. En el supermercado estaba absolutamente toda la fruta y verdura plastificada.

Sin duda repetiré la visita. Volveré a Candem market, en el cual compré un anillo de recuerdo. Mis principios minimalistas me hicieron decir no a varias cosas. He vuelto con las pilas cargadas del viaje.

Os dejo esta letra que muestra otra perspectiva de la vida minimalista.