Zero waste vs envase plástico.

Todo comienza con uno.

Esta semana mientras tomaba un café en un bar, apoyada en el escaparate no pude evitar escuchar una conversación en la mesa de mi izquierda.
Dos mujeres, de unos 40 años aproximadamente charlaban sentadas, una frente a la otra, compañeras de oficina y puede que también, amigas. Una asentía mientras enfrente criticaba.

“Que no, que viste como una quinceañera”. “Lo mismo no tiene tantos años” defendía al otro lado de la mesa sintiéndose un poco identificada con el comentario.
Momento más tarde le tocaba el turno de crítica a una compañera de trabajo no presente en el bar, y a las parejas de sus amigos. “Muy monas y risueñas pero no saben hablar, en el fondo son una chacha”. Tras un repaso y desahogo de quince escasos minutos, yo mientras tanto, sentada haciendo oídos sordos a cuarenta centímetros de distancia, leyendo mi libro “Los hombres me explican cosas” doy un sorbo a mi café.

“Mira pues me llevo la taza, que no se enteran”. Dice la amiga de la crítica, mientras se ponía su abrigo.

No podía estar viviendo mayor circo en directo. Que una persona emita juicios acerca de la vestimenta y el nivel cultural de alguien, seguidamente decida coger no prestada la taza en un café, meterla en su bolso, es sorprendente.

Desde hace tiempo tengo muy presente la frase, “tenemos que ser el cambio que queremos ver en nuestra vida. Por pequeño que sea. No existe cambio si no actuamos a nivel interno y cada uno genera un impacto que se expande como la espuma. Si extrapolamos esta idea a una vida sin plástico, encontraremos miles de ejemplos cotidianos que generan cambios muy positivos y grandes en nuestra vida.

Aquí va un ejemplo.

Champú sólido vs champú de bote plástico.

Precio 8,95€ frente a 2,95€. (Cada tres meses)35,80€/año de gasto vs (cada mes y medio) 20€/año. Residuos generados: 4 bolsas de papel reciclado vs 8 botes de champú. Productos naturales, aceites, no necesitamos acondicionador vs siliconas y parabenos, combinado con acondicionador y sérum. Ocupa espacio en tu jabonera vs un bote en tu estantería.

Rallar nuestro propio queso vs queso envasado rallado.

Precio 3,20€ 250gr. vs 1,90€ 200gr. Rallamos en función del plato deseado vs se conserva  días en bolsa. Un papel de envolver (comprado a granel) vs una bolsa con cierre hermético. Pocas veces tiramos una cuña de queso a la basura vs muy a menudo hay que tirar la bolsa de queso rallado con moho.

Unos de los mayores inconvenientes que escucho al negar el estilo de vida Zero Waste es, de que vivirá la gente si se vuelve a consumir como hace 50 años. Con estos dos ejemplos vemos que seguimos generando consumo. Nadie ha dejado de lavarse el pelo, ni de echar queso rallado a la pasta, tan solo cambia el modelo de distribución. La cadena de consumo se mantiene y nuestra salud no se muestra afectada.

A partir de ahora he tomado la decisión de emprender cambios visibles con cada fase de mi vida que se sienta afectada o rota. Serán retos que suman al los ya presentes.
La semana que viene le toca el turno a mi salud, comienzo una dieta depurativa que ayuda a inmunizar y preparar mi cuerpo para ser mas fuerte este invierno. Tres días a base de sopas con ingredientes comprados a granel y en mayor medida ecológicos. La receta la encontré en este libro. “Sopeando“.

Igual que las críticas de la chica sentada a mi lado en el bar comparando a la gente de su ámbito, generó en mí el concepto de cambiar aquello que quiero ver en el mundo, este cambio influya de manera positiva. Ponerme manos a la obra en cuidar mi cuerpo.