Un año viviendo sin plástico.

Hoy cumplo un año viviendo una vida Zero Waste, eco y minimalista. Mejor dicho, siguiendo el camino que me lleva a una vida más simple y complicada a la vez. Porque llegar a conseguir todos los cambios requiere tiempo, ganas y en ocasiones inversión.

Tras una larga temporada en la que no sucedía nada en mi vida, decidí cambiar algo de mí, la idea la encontré en una conferencia Ted de Bea Johnson. Porque solo a través del camio de hábitos podemos hacer un cambio de vida… y así ha sucedido.

Estos son algunos de los logros conseguidos en mi primer año viviendo sin plástico.

  • Dejar de consumir botellas de plástico.
  • Evitar consumir comida no procesada. Del huerto en la mayor medida de lo posible. He perdido 3 kg en este tiempo.
  • Dejar de perder mi tiempo en pensar que voy a comer. Porque tengo la frutería al lado de mi trabajo.
  • Ordenar mi armario, tras tirar todo aquello que no uso. He optado por comprar menos pero de más calidad.
  • He descubierto lo que es enamorarse de los objetos. Me rodeo solo de lo que más me gusta. Si no puedo tenerlo, no lo compro.
  • He aprendido lo que es el orden.
  • Mi baño está recogido. Excepto el maquillaje, sólo hay pastillas de jabón y aceites.
  • Paso menos tardes de fin de semana de compras y más de cañas con mis amigos. Ya compraré cuando tenga hueco libre.
  • Miro las etiquetas de ropa. Intento comprar la menor cantidad de textil artificial.
  • Cuidar mis plantas forman parte de mi rutina.
  • Es escuchar “a granel” y ahí que voy a comprar.
  • Hay dos productos de cosmética casera a los que no puedo renunciar. Mi mascarilla de pelo y el exfoliante de café.
  • Mi maleta es A, B y C. Los viajes se componen de la misma tipología de prendas.
  • A veces despierto por la mañana y pienso en un pequeño cambio ese día. Pensar en llevarlo a cabo hace que me active.
  • Dedico una hora a la semana a preparar mi blog. El motivo… me gusta, me motiva, me divierte y me hace abrir mi mente a nuevas ideas.
  • Cuando no llevo mi bolsa de tela decido no comprar. Luego llego a casa y me doy cuenta de que no era tan necesario.

Hace un año mi vida era muy diferente. En este tipo he cambiado de casa con mi chico, mi alimentación, rutinas, un nuevo trabajo, lugares diferentes donde comprar… Somos los responsables de nuestro cambio. Y la suma de todos nuestros cambios diariamente genera un cambio mucho mas grande.

Menos es más.