Mi vida sin datos

Tenemos que ser el cambio que queremos ver en el mundo.

Ayer volví a la vida virtual. Hace dos semanas decidí cambiar de compañía telefónica, por principios y porque me cambiaba de piso. Después de gastar 2Gb de datos móvil en mis vacaciones decidí no renovarlos y así poder convertir la experiencia en reto semanal, probar qué es vivir en el minimalismo, pero no el que mostramos en las redes Zero waste, si no volver a la vida “antes de”, antes de la respuesta inmediata, de la comunicación indirecta y los ojos que solo ven el mundo a través de una pantalla. Ha sido liberador…

Miércoles 13.

12:00 pm: No tengo whats app. Ni correo. Ni apps para ver. Me concentro durante largo tiempo en mi trabajo… ¿me estaré perdiendo algo?

14:00 pm: Hora de comer. Conecto mi móvil a un Wifi, la falta de datos ni implica la línea Wifi. Recibo de golpe las notificaciones de la mañana. Decido anunciar a mis amigos la decisión tomada, mi desintoxicación de las redes sociales. Dudo si seré capaz de aguantar. Hago una llamada a Diana… mi excompi de piso hasta hace una semana, al colgar me doy cuenta de que hemos tenido una conversación completa.

18:00 pm: Abro instagram. Veo las fotos de Cintya, una excompañera del trabajo. Decido saludarla en privado, “the list” me dio la idea de seguir manteniendo el contacto con la buena gente, ayuda a desconectar de la rutina. Tras entrar en bucle al no poder hacer una gestión en el banco y quejarme un poco a mi chico por whats para desahogarme decido cortar hasta la noche.

Miércoles 14.

09:45 am: Pierdo el bus en mis narices para ir a mi trabajo. No tengo manera de averiguar cuando viene el siguiente autobús. De todas maneras llegaré unos minutos tarde, me digo, espero sentada al sol. Mi entretenimiento es ver los coches pasar y escuchar la fuente.

18:30 pm: Ante la angustia de perderme al llegar a casa de una amiga decido conectarme al Wifi y descargar Google maps en mi Iphone. La noche anterior fue un desastre llegar a un bar sin localizador. Aunque sorprendentemente aprendí las calles del barrio donde he vivido tres años, que nunca conseguí enlazar…

00:30 pm: Aún muriéndome de sueño, conecto mi Wifi al llegar a casa y charlo 5 minutos por whats app. Pensaba que podría perderme algo. Ningún amigo me ha llamado por teléfono en estos días para contarme como le va. Ya nos lo contaremos en persona.

Paso el fin de semana realizando mi mudanza… Me voy a vivir con mi chico. Cada vez que necesito hablar o avisar algo, recurro a una llamada.
Martes 19

14:45 pm: Tengo unas ganas tremendas de contar en el grupo de amig@s que el chico del autobús donde voy sentada es clavado a Rubén. Tendré que guardármelo para mi misma. Tampoco hago foto para enseñarla después, no tiene sentido si no lo cuento al momento.

15:30 pm: Decido llamar a mi madre mientras espero el bus. De otra manera, estaría en facebook.

Miércoles 20

22:00 pm: Llamo a mi amigo Rubén para contarle como va mi semana y saber de él. Tras finalizar la llamada me dedico a ordenar mis trastos de la mudanza, escucho la radio, rock fm en vez de Spotify. No puedo hacer otra cosa hasta que me acueste. Aún no tengo Wifi en mi nueva casa. Vivir sin distracciones esta fenomenal. Te concentras únicamente en una tarea.

Jueves 21

19:00 pm: tengo mi teléfono sujeto en el hombro, llamo a la compañía telefónica para recuperar mi anterior línea con datos que no se agoten en tres días. Mi Iphone cae al suelo. La pantalla parte en pedazos. 

 

La conclusión semanal de este reto ha sido. 

  • Mejor esperar y hablar en persona las cosas, lo más absurdo, mínimo, antes de sacar conclusiones de respuestas interpretadas por whats app. La relación con la gente mejora mi ánimo. Evita confusiones.
  • Una gran parte de mi comunicación diaria es a través de una pantalla. En mi vida, en el trabajo… No hay voz, ni expresión, a veces hasta me resulta más cómodo leer que hablar directamente. Muy triste.
  • Sentarme en el autobús y ver como la gente de mi alrededor está totalmente pegada a la pantalla, incluso cuando van en pareja es de locos. Da igual la edad o sexo. Somos yonkis de la tecnología.
  • El no esperar un mensaje me mantiene en calma y concentrada en mis tareas.
  • Puedo vivir sin whats, email o instagram. Pero sin Google maps es bastante complicado.

He decidido incorporar este nuevo hábito “minimalista”, puede que retome este reto una vez al mes, cero vida digital, como medida de desintoxicación, podría mirar una pantalla todo el día… pero es que me he dado cuenta que sin conexión me siento más conectada con el mundo.