Exfoliante casero

Tras unas vacaciones, una mudanza y más consumo de plásticos de lo habitual… llega septiembre. Aunque para mí nunca ha supuesto el inicio del año (para eso está navidad), esta vez es diferente. Porque comienzo un cambio de vida. Mis compañeros de piso dejarán de sufrir lo que es vivir con una zero waste, esta vez lo hará mi chico.

Mi reto / post semanal de principios de septiembre. El uso de exfoliantes caseros. Mudanzas que deben aprovecharse como ejercicio de minimalismo. Vacaciones de reflexión en las que únicamente focalizas en la bolsa amarilla y el consumismo.

¿Me estaré obsesionando con el consumo?.

Y es que todo empezó planeando un viaje con amigos. “Me llevo unas cositas de comida zero waste para el viaje y así evito consumir plásticos”. Con mi hummus de berenjena casero en un tarro de cristal y mi aceite, salí de casa feliz. “Mierda he olvidado la tortilla de patatas, el azúcar, las nueces…” mi mente entra en pánico al ver una bolsa de patatas, panes embolsados de manera individual, pasta empaquetada en plástico…

No quiero volverme una intransigente con el uso de plásticos. Me produce malestar comprar comida procesada antes de gastar lo que ya hay en la nevera. Tampoco puedo culpar a la gente de mi entorno por no formar parte de mi vida sin plástico, cada uno es libre de sus decisiones con el entorno. Y mi pregunta es ¿qué haré cuando me mude en una semana con mi chico?. Llegar a acuerdo si que será un reto semanal.

Una de las recetas que incluyo en este post es de mis favoritas, con uno de los ingredientes estrella. El aceite de coco.

Receta de exfoliante casero:

  • Una cucharada de café molido (no soluble).
  • Una cucharada de miel.
  • Dos cucharadas de aceite de coco.

Si no lo sabéis, algunos de los exfoliantes del mercado contienen microplásticos en su composición. Este exfoliante casero natural deja la piel suave, hidratada y sin impurezas. Sirve para todo el cuerpo. Os animo a haceros con un tarro de aceite de coco en cristal, cuesta unos 6€ y es la base de todas las recetas hasta el blanqueante dental. En este caso compré uno eco en el supermercado. Buena inversión.