Plan de tiempo.

Elige un porqué y dedícale toda tu vida.

Un porqué real. Un porqué que signifique todo. Que tenga sentido. Un porqué que aúne cada decisión.

Cada decisión de compra, de hábitos, de costumbres, de estilo, de vida. Cada decisión para eligir siempre con criterio, un criterio. Tú criterio. Decidir porqué si o no.

  • Porqué llevar una vida minimalista.
  • Porqué ir a la compra contando envases que evito.
  • Porqué planear comidas.
  • Porqué siempre la bolsa de tela.
  • Porqué me da igual que me deje de dar igual lo que se supone que estoy perdiendo.
  • Porqué no echar de menos un café de sturbucks.
  • Porqué pasar de las tiendas que venden 40 camisetas, la misma, perchada, idéntica, oliendo a plástico.
  • Porqué tu mente es inquieta.
  • Porqué quieres una vida libre.

Detrás de todas las decisiones hay un único porqué. Y cuando el porqué sea blanco y negro comienza a preguntarte ¿Para qué?

  • Para qué llevo una vida minimalista.
  • Para qué sirve este cepillo de bambú.
  • Para qué adquiero esta bicicleta.

Después de hacer análisis y haber encontrado respuestas positivas, habrás encontrado un motivo.

Elige un porqué y dedícale toda la vida. Mi porqué en realidad va más allá de Zero Waste. Vivir sin plástico es la herramienta. Es el para qué. Es la excusa, la misión, el motivo de vida. Si no nos despertamos cada mañana pensando en un porqué, no hay motivos.

Esta semana tengo un reto. Comienza una rutina diaria. Una rutina de minimalismo. Si no puedo cumplirla cada mañana, lo haré de tarde o noche. La misión… eliminar, sustituir, mejorar algo de mi vida cada día. El resultado… y para forzarme a ser metódica, lo mostraré en imagen. Podría separar todo aquello que uso a diario y tirar es resto sin piedad… pero cuesta bastante.

Aquí dejo una conferencia que me ha motivado bastante estos días. Ayuda a ordenar ideas y a encontrar porqués.