Reutilizando.

El reto de la semana… tirar, reciclar, reparar.

Primero fueron mis zapatillas, que tras tener un agujero las llevé a reparar, después ordenar la ropa según el método KonMari. Pero esta semana ha sido “sin piedad” y aún queda… Uno de los motivos para hacer la vida zero waste es reparar antes de generar.

Últimamente no paro de pensar en la cantidad de cosas que no uso y que si no las tuviese tampoco pasaría nada… así que en un intento de cambiar mi estado mental, cambiando la orientación de mi cama según el feng shui… empecé a tirar cosas. Casualmente la primera tanda es ropa que compré por precio, pero nunca me quedó excesivamente bien. Y otra, ropa que me han regalado y ya no es de mi talla… Desde que llevo vida zero waste y salgo a correr por la calle, he perdido peso… Y es que tener hambre a las seis de la tarde y comerse un plátano es un poco triste… A veces miro las patatas fritas de la tienda de frutos secos y me marcho del escaparate porque veo que las sirven en bolsa de plástico. Y no es que no consuma nada de plástico.

Estas vacaciones pasadas han sido una salvajada… bueno, para mí. Para el resto de los acompañantes que están acostumbrados a hacerlo (yo era así antes) no le han visto nada de malo. Bolsas de patatas, snack, hummus, pan… botellas… el café del bar… todo, absolutamente todo estaba rodeado de plástico. Me he sentido culpable. “Por una semana me lo saltaré” pensé. Pero ha sido un ejercicio mental para comprobar el antes y el después en mi vida, lo mucho que he avanzado. Me siento orgullosa.

Así que tras revisar mi ropa, decidí reparar aquello que está roto y que aún me sirve, un botón, un agujero… “Que cutre eres Victoria…” pensarán algunos. Puede ser, pero sigo usando ropa que me encanta. Y el dinero que ahorro me lo gasto en ecomarket, que me hace más feliz. Una cosa llevó a la otra y acabé reciclando prendas de ropa. Cortar vestidos, pantalones… Que conste que nunca me a importado llevar la falda corta, pero es que esta pasaba a ser camisa. Esto me pasa por comprar ropa que encoje.

De momento esta semana sigo de limpieza. El día que cumpla el minimalismo absoluto, me quedaré a gusto.