Maleta zero waste.

“La vida es un flujo en el que nada permanece igual, todo se mueve. Heráclito ha dicho que no puedes entrar dos veces en el mismo río. ¿Cómo vas a hacer planes?”.

Me marcho a la playa a pasar el puente. ¿Cómo iba a dejar mi reto semanal de lado? Esta vez Zero waste se viene conmigo. Para los que seguís el reto semanal y también lo cumplís, como me escribís por privado… ahí va. ¡Maleta zero wate minimalista! Ouu yeahh.

El plan es simple, lo básico, bien seleccionado. Tiene que ser ligero y poder plegarse ocupando lo mínimo. Y debemos sustituir los “por si acaso” por “me las apañaré”.

Da igual repetir. Da igual el maquillaje. Las cremas. El estilo. ¿Cuál es truco para viajar y vivir sin plástico? Recuerdo que todo son pautas, no es que yo sea una experta.

La ropa: en principio con cuatro camisetas y dos pantalones tenemos ocho combinaciones. Ten en cuenta que una de ellas la llevas puesta en el viaje. A eso hay que sumar un vestido para la playa, bikinis y chanclas. El pijama… puede ser la camiseta del día.

El pareo que no falte: Es tumbona y ropa para taparse cuando hace frio. La toalla… dependerá del hotel.

Desde que empecé mi vida sin plástico he llegado a prescindir de los botes para el cuidado personal. Un desodorante de alumbre, una pastilla de jabón para: el cuerpo, el pelo, incluso la ropa sucia. La pastilla de aloe vera que me ha regalado mi amiga sirve como desmaquillante, adiós a los discos y agua micelar, otra cosa menos, os la recomiendo 100% elimina hasta la máscara de pestañas. Además, evitamos el cargar líquidos cuando vamos en avión.

Pastillas dentífricas y como no, el cepillo de bambú. Por ahora la crema solar debe ir conmigo, pero estoy investigando marcas que no usen plástico en el envase.

Una bolsa de tela y otra de papel para posibles compras y cargar con las cosas de la playa.

La botella de cristal para poder rellenarla en el caso de tener agua potable.

Y dejando para el final, porque creo que es prescindible, lo más básico del maquillaje. Base, lápiz de ojos y crema. Llegará un punto en el cual no tenga muestras suficientes, porque he de decir que no a ellas. Pero… el maquillaje en envase de plástico es algo que sigue en mi vida, hasta que no lo haga casero, lo llevo conmigo. Este es de Shiseido y Clarins.

Y poco más… quitando el cargador, la cámara… Con esto, deberíamos tener suficiente para toda una semana. ¿Y si necesitamos algo? Pues podemos comprarlo y ver productos de la zona. Mirar que se vende también forma parte del viaje. El truco para escoger la ropa está en seleccionar básicos, sin estampados, que combinen con todo. La semana pasada ya anuncié en una lista de prioridades que, para comprar, lo primero es pensar en lo básico. También hay que fijarse que seque fácilmente y no se arrugue.

Solo espero que este año apliquemos muy a menudo el método de maleta minimalista, viajar lo cura todo.

“Para cuando vas a entrar por segunda vez, ha fluido mucha agua, no es el mismo río. Planear es posible si el pasado se repite a sí mismo; pero el pasado nunca se repite, la repetición nunca sucede: incluso si ves que algo se repite es porque no puedes ver el todo”.