El pan, lo hago en casa.

Después de una semana de tirar, escanear, guardar. Montañas de “por si acaso” más grandes que las de “esto a la basura”. Todo sigue lleno de cosas (por no nombrarlo de otra manera…). Lo sé, debería coger sin miramientos y vivir en paz, rodeada de únicamente lo útil. Total ¿quién quiere una agenda de tela preciosa que guardo con cariño? O todas mis anotaciones en cuadernos que me hacen recordar lo aplicada que era proyectando en ese trabajo que tanto me gustaba.

Está siendo muy difícil deshacerme de objetos personales. ¿Por qué tenemos esa manía de aferrarnos a las cosas materiales? Con lo poco que me ha costado ir gastando cremas, tónicos, maquillaje, muestras, envases de comida… Y llega la hora de decir adiós a una carpeta de plástico y no paro de pensar en que la necesitaré tal día… El problema no está en la carpeta, está en el día que la acepté teniendo otra. Porque yo no la compré. Muchas de estas cosas son promocionales, regalos de cursos o de ferias. La próxima vez diré lo mismo que digo cuando me ofrecen una bolsa de plástico. “No lo necesito, gracias.” La verdad es que sienta muy bien decirlo… lo usaré también como ejercicio para sentirme liberada en otras facetas.

Lo importante en esta semana ha sido el cambio que no se me ocurría en todo este tiempo… ¿qué sucede con el pan? El tostón más grande, ir a por pan. Como intento organizar mi vida para disfrutar lo máximo y no ser una esclava de las tareas cotidianas, decidí hace años comprar pan en bolsa. Pero “vivir sin plástico” hace que cada semana me resulte más absurdo comprar pan en bolsa de plástico. Así que gracias a instagram tuve una revelación. Voy a hacer bagels caseros para desayunar. O cenar… ¡lo que surja! Esta es la receta. Y he de decir que me he viciado a ellos.

Desayunar un bagel casero de jamón y aguacate está muy bien. Y me dirán… “pues mucho tiempo tienes libre para cocinar”. Pues de eso se trata, adaptarlo a tu rutina semanal. ¿No meto una pizza en el horno? Pues también los panes. Iré perfeccionado la técnica y el sabor. Por ahora este cambio zero waste es de los que más me gustan, además es buena excusa para invitar a amigos a casa. Acepto sugerencias de recetas.

Bagels ed

Mis primeros bagels caseros.