La fruta sin bolsas.

¿Cuántas bolsas de plástico gastamos para nuestra compra semanal? ¿Y para comprar fruta y verdura? Esas bolsas para pesar en la frutería son difíciles de reutilizar. Podrían ser de papel, con ellas envolveríamos regalos. O directamente, nos las ahorramos.

Ese ha sido mi reto semanal. Cambiar las bolsas de plástico de la frutería por una única bolsa de tela, en la cual meto todo junto… y vosotros diréis, “pues poco tienes que comprar si con esa bolsa es suficiente…” para mí sí, en el momento que necesite aumentar el consumo de frutas y verduras usaré dos bolsas.

Evidentemente  no puedo ir a comprar al supermercado estos productos, en Mercadona o Carrefour no entenderían que pese cinco tomates, tres peras, una berenjena y me lo guarde junto,  pegando todas esas etiquetas con código de barras alrededor de mi bolsa de tela. Pero me fui a la frutería de mi barrio, cogí una cesta y metí todo junto. Haciendo fila, una mujer me miraba con mala cara, seguramente estaría pensando que no puede perder dos minutos de su vida en esperar a que me separe el frutero la compra… “Es lo que hay”.

Ha sido una liberación llegar a casa y poder ordenar la fruta y verdura, sin tener que sacar una a una de bolsas de plástico finísimas, pequeñas atadas con un nudo. ¿Llegaré a cumplirlo todas las semanas? Pues es la intención o al menos evitar unas cuantas compras generando más plástico para la bolsa amarilla.

Paralelamente he comenzado la limpieza de microplásticos en mis cosas… Esos botes, bolsitas, etiquetas que sobran de la compra de ropa, maquillaje o tarjetas de socio.

Me ha ayudado a ordenar mi cajón, pero… va a ser muy difícil terminar con tanto bote. Con paciencia Victoria, mientras más elimino, más liberada me siento.